Nuestro restaurante dispone de dos comedores contiguos a distinta altura ubicados en lo que fue una antigua taberna fundada por un hostelero llamado Plácido, de ahí el nombre del restaurante, que conservamos en su recuerdo.

Más tarde se convirtió en restaurante a cargo de su hija, Doña Sagrario Salamanca Tordera, verdadera alma del lugar, y que en la actualidad regentan sus hijos sin renunciar a su herencia profesional y tradición en cuanto a su gastronomía y buen servicio.

En una de sus reformas apareció un bonito artesonado de madera policromada que se restauró en su totalidad y forma parte de la techumbre del comedor, lo que genera un espacio con mucha intimidad para disfrutar de tu comida o cena.